Durante un vuelo de prueba del mega cohete Starship, revelaciones muestran que una explosión casi causó un drama. Los escombros incandescentes pusieron en peligro a tres aviones civiles, planteando muchas preguntas sobre la gestión del incidente por parte de SpaceX.
Las 3 noticias que no te puedes perder
- Una explosión durante un vuelo de prueba de Starship proyectó escombros cerca de rutas aéreas comerciales.
- Tres aviones, transportando a 450 personas, tuvieron que tomar decisiones críticas frente a este peligro.
- La gestión de la crisis por parte de SpaceX y la influencia de Elon Musk sobre la FAA suscitan controversias.
Explosión del Starship y amenaza para los aviones
Este año, SpaceX ha realizado vuelos de prueba con su lanzador Starship, varios de los cuales terminaron en explosiones espectaculares. La séptima prueba, en enero, llamó particularmente la atención. Según una investigación del Wall Street Journal, esta explosión proyectó escombros incandescentes sobre el Caribe, amenazando directamente la trayectoria de tres aviones civiles.
Dos aviones de línea de las compañías JetBlue e Iberia, así como un jet privado, se enfrentaron a una elección difícil debido a su proximidad con la zona afectada. Ante el riesgo de quedarse sin combustible sobre el océano o atravesar una zona peligrosa, dos aparatos declararon una emergencia de combustible para atravesar la zona de riesgo.
Impacto potencial y gestión aérea
Los escombros de la explosión fueron proyectados durante casi cincuenta minutos. Un impacto con un avión en vuelo podría haber tenido consecuencias catastróficas, causando daños estructurales importantes y poniendo en peligro muchas vidas humanas.
Esta situación puso bajo tensión a los servicios de control aéreo, que tuvieron que reorganizar de urgencia el tráfico aéreo para evitar acercamientos peligrosos entre aparatos. SpaceX no activó inmediatamente el dispositivo de alerta de emergencia impuesto por la FAA, lo que añadió complejidad a la gestión de este incidente.
Controversias en torno a SpaceX y la FAA
La investigación del Wall Street Journal también plantea preguntas sobre la influencia de Elon Musk, CEO de SpaceX, sobre la FAA. Los responsables de la agencia decidieron suspender un examen de seguridad en agosto, una decisión inusual dado que las políticas de la agencia apuntan a tratar los riesgos relacionados con la seguridad. Esta decisión ha alimentado las especulaciones sobre la relación entre SpaceX y los reguladores federales.
SpaceX, por su parte, refuta estas alegaciones y afirma que la seguridad pública siempre ha sido su prioridad absoluta durante las pruebas de vuelo del Starship. La empresa asegura que todos los eventos que generaron escombros fueron confinados en zonas de intervención preestablecidas.
SpaceX y el programa Starship
SpaceX, empresa fundada en 2002 por Elon Musk, se ha convertido en un actor importante de la industria espacial. Con el programa Starship, la compañía busca revolucionar el transporte espacial desarrollando cohetes reutilizables capaces de alcanzar la Luna y Marte. En 2026, SpaceX planea aumentar la cadencia de los lanzamientos con un prototipo de lanzador aún más imponente, con el objetivo de llevar astronautas hasta la superficie de la Luna en 2028.